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A.VivesPhotos©

Ahora que sufres, Corazón,

 soporta tu dolor en soledad y ama en silencio.

Ahora que sufres, no guardes tú, rencor… para no marchitar,

no importa que haya siempre algo terrible en un llanto tranquilo,

soporta.

 Ahora que sufres he comprendido, Corazón,

porque se llora, he comprendido, Corazón,

porque se mata, porque te mueres…

Ahora que sufres, pon de por medio muros inquebrantables,

kilómetros de alma versando en el mutismo.

 Ahora, deja el cuerpo escocido de aquel loco

y vuelve otra vez a ser alma de niña.

Esa puerta -que es mía-  Corazón,

tírala abajo.

 Y ve de la mano

ve a cualquier parte, júntate con nuevas emociones,

con esas que arranquen ilusiones,

con labios de sal -ya no más dulces-,

con manos que te descubran temblorosa,

que pinten noveles poesías,

ve a que te partan otra vez el corazón…

que hagan de Sodoma un paraíso.

 Colócate en su mano, Corazón, arráncate de sus entrañas

ponte en su cabeza, en su codo,

en el resquicio de sus ojos… en cualquier parte…

pero en el pecho no.

 Yo te advertí Corazón que no jugaras,

que la ida sería inasible

Yo te advertí, que no idolatraras tanto un imposible

que después de las suturas la marca siempre queda.

Si eras tan frágil a la despedida,

 no debiste haber amado

no me creíste, desobedeciste, Corazón cobarde,

 hoy  aprendes demasiado tarde

que él te lo decía por tu bien.

Ahora acelera tu trabajo

 apresura el engranaje

no sea que en la tardanza volvamos a evocarle

y no te inquietes, Corazón, le olvidaremos con el tiempo, tú y yo…

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